Ese Aroma

betatan Cuentos

 

Caminaba apresurada, el tiempo se hacía insuficiente y las calles se encontraban atestadas de personas en igual situación. Sus rostros estresados y ojerosos me miraban para sugerirme caminar más rápido.

De pronto sentí ese aroma, en segundos mi piel se erizó, recordé su sonrisa, aquellos besos y caricias que me hacían suya, todo mi pasado se vino a mi mente, mi corazón latía rápido y giré apresurada para poderlo ver. Él palideció al verme muy cerca suyo de forma tan repentina, tartamudeando le dije: “disculpe” y me fui en otra dirección para disimular mi error a causa de su perfume.

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