Carta a Dios

betatan Pensamientos

¿Por que tiene que terminar tan pronto el retiro?. Justo cuando estaba por encontrarme debo partir y dejarme a la orilla del camino esperando otra instancia donde me pueda hayar ¿Qué haré?, ¿qué será de mi al finalizar este encuentro?, ¿volveré a ser todo lo que no quiero ser?, la intolerante, egocéntrica, enojona que muchas veces soy. Dios mio, por favor te lo pido, hazme cambiar, habítame, protégeme de lo malo y guíame para seguirte. Aquí he vuelto a encontrarte, se que nunca me has abandonado, me ayudas cada vez que lo necesito, con las palabras indicadas, en el instante que te ruego. Creo en ti con todo mi corazón y me demuestras a cada momento que existes. Contigo nada me falta, me obsequias lo necesario, en el momento justo y la cantidad precisa. Pero, ¡Qué frágil es mi mente y más aún mi corazón!, cuanto necesitaba hayarte denuevo y decirte Te Amo. La fé no se pierde ni se va en ningún momento de la vida, solo se esconde o se duerme, pero esta ahí… aguardando ser despertada. ¿Qué haré?, ¿Qué será de mi?, ¿a dónde voy?, ¿cómo te ayudo en la tierra?, ¿cómo sabré lo que quieres de mi?, ¿lo que hago está bién?. Te lleno de preguntas, por que estoy llena de dudas. Señor, que sea de mi lo que tú quieras, pero ¿cómo sabre lo que quieres de mi?. La insertidumbre me domina por años y también el temor, tal vez por mi fé inmadura No quiero tener una fé dormida que despierta en un retiro o abre un ojo durante la misa. No quiero tener una fé aletargada, lenta, que se conforma con lo poco que hace asumiendo que no se puede hacer más, que “ya es así y nada se puede hacer” No quiero tener una fé cómoda que espere que vengan por mi para que yo les pueda ayuda. No quiero tener una fé antigua que me haga encmarcarme en parametros establecidos y no me deje entender lo que sucede, a quien lo necesita ni lo grande de tu amor. Deseo una fé: Justa, y a prueba de todo Floreciente, que cada día abre inquieta, que no se siente a esperar alegre, y contagie su alegría Infantil, para ver con los dulces ojos de un niño humilde, y que valore cada pequeño gran detalle firme, ante tentaciones y debilidades constante, especialmente en la oración sencible, y que nunca deje de impresionarme atenta, para callar, oir, entender y aprender Agradecida, por todas las bendiciones recibidas olvidadisa, con lo malo que me sucede Coherente, a todas horas y en todo lugar Inteligente, para aprender de mis errores Cautelosa, al prejuzgar o pensar que todo lo sé Paciente, con todos y en todo lo necesario con niños y animalistos Silenciosa, detallista, entregada, generosa, valiente… ¡Que codiciosa! pero así deseo mi fé. Te agradesco de todo corazón lo que me has dado. Por favor, abre mis oidos para que pueda escuchar, entender y valorar la melodia de la naturaleza. Deseo hundirme en el trinar de las aves, en tu naturaleza, en los animales e insector, en el agua y el viento que me envuenve, en la tierra y en toda tu creación. Perdón, por todo lo que destruimos y hacemos agonizar día a día. En tus mandamientos dice “no matar” pero no especifica “a humanos”. Si la naturaleza llorara por mis ojos, el agua salina del mar brotaría de mis cuencas hasta secar los mares, el viento se agotaría al salir de mi boca, mis manos estarían inertes como la tierra y mi cuerpo estaría cubierto de las pieles de muertos inocentes. Perdón mi Dios, por el daño que te hacemos a travez de tus criaturas, pensando que todo nos pertenece, sin aprender a ver lo maravilloso y sabio que eres, en tan perfecta creación. En este encuentro he descubierto que tengo que aprender a conocer mis limitaciones, también debo descarsar y delegar. Que siempre hay tiempo para parar, oir, escribir y meditar. Que me falta mucho para ser buena dicípular. Ser humilde, menos ególatra, darme cuenta que no todo depende de mi y no lo puedo hacer todo. Otras personas también tienen que aprender y equivocarse, por que agotada o enferma no podré ayudar a nadie ni nada. Hay que ser infconformistas con los agradecimientos a Dios, por que nunca habrán plabras para agradecerle todo lo que me da, y por que todo lo que haga siempre será poco. Debo dejar de solo admirar a los buenos ejemplos y tratar de ser como ellos. No debo ser ciega y mirar pero no querer ver lo que sucede. Siempre me tengo que revisar, cuetionar y actuar. Cuando es necesario me doy ánimo pensando “si cada cosa que hago, es como una gota de agua en el mar, de no ser por mi.. esta gota no existiría”. En momentos desearía labar tus pies con mis lágrimas y secarlos con mis cabellos, pero no soy digna de tal honor. Solo me queda dar gracias por esta luz que pusiste en mi camino, por esta oportunidad de despertar y aprender más de ti y de mi. Muchas gracias por hacerme dudar, por que en cada respuesta renuevo mi fe.

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